Educar nuestra voz para educar nuestra mente

conforme va madurando nuestro conocimiento del entorno y perfeccionamos la imitación, lo hace paralelamente el habla, ocupando un papel fundamental para la formación de los procesos mentales. Al ser algo básicamente aprendido por imitación, cada uno de nosotros funcionamos de forma habitual con lo que podríamos llamar una “voz de familia”

¡Las rabietas! ¿Qué hacer?

Esta es una edad en la cual los deseos y los impulsos son muy fuertes; los niños y las niñas tienen poca experiencia en tolerar frustraciones y su lenguaje y sus habilidades de expresión y descarga todavía son limitados.
¿Qué podemos hacer?