Mi pequeño mundo

Escrito por A.C.D.

¡BOOOOOMMB! Eso es lo que se oyó en mi cabeza, la primera noche que estuvimos con nuestro hijo y nos quedamos solos.

Quizás, por el momento que pasaba o porque no me podía imaginar lo que implicaba.

Durante los nueve meses antes todo el mundo dice, habla y opina, pero cuando te enfrentas a la realidad es peor de lo que te cuentan.

Es difícil, es la verdad, un hijo es una grandísima responsabilidad, para lo cual hay que estar preparado, sobre todo mentalmente.

Son muchas noches sin dormir, muchos frentes, te faltan manos, horas, y sobre todo, y si es el primer hijo, son muchas dudas, ¿Estamos haciéndolo bien, mal? ¿Qué le ocurre? ¿Por qué llora?…

Esta es mi experiencia con el nacimiento de mi hijo…

Un mes antes de que el naciera, cerró la empresa donde yo trabajaba, fue un golpe duro porque ya es difícil la llegada de un bebé y más cuando estas con la incertidumbre de la búsqueda de un nuevo trabajo. Fue la ruptura total con mi estabilidad emocional.

En el caso de mi hijo, su nacimiento fue por cesárea, lo cual implicó, que mi mujer no tenía muchas fuerzas y estuvo dolorida durante un tiempo.

Nos sentimos desplazados, porque nadie nos preguntaba cómo nos encontrábamos o si necesitábamos algo. Es lógico es más la emoción de un bebé, a parte de eso todo el mundo te dice que debes hacer, hay visitas, familia, regalos, mensajes, llamadas pero llegada una hora todo el mundo se marcha a su casa dejándote con poco tiempo para hacer el resto de cosas que tienes que hacer. No es sólo cuidar de un bebé recién nacido sino las habituales de tu vida cotidiana.

Mis humildes recomendaciones

1.-  Es fundamental decir a todo que sí. La familia se mete hasta el fondo en todos tus asuntos, en tu intimidad y en la forma de afrontar todo. Yo opté por decir que sí, que luego lo haría o que ya lo había hecho, habiendo hecho lo que realmente pensaba que debía hacerse.

2.-  Se aprende día a día, yo como ingeniero me imaginaba que era el encargado de la máquina viviente más valiosa del mundo. Y cuando lloraba realizaba un “check-list”, Llora por: caca, pis, hambre, dolor, sueño…poco apoco llegar a identificar el tipo de lloro, solo hay que prestar atención.

3.-  Establecer una rutina. En mi opinión es esencial tanto para el niño como para los padres.

 4.- Darle cariño. Los bebés y aunque no soy psicólogo no pueden razonar lo que haces pero si sienten. Y hablarle con cariño y acariciarle es lo que más les gusta.

5.- Apoyo. Las hormonas en una mujer están dislocadas y se está asentando. Las malformaciones sufridas durante nueve meses en el cuerpo de una mujer están desapareciendo, por eso hay que tratar con mimo y ayudarla en todo lo posible.

Ya no estamos en años atrás en la que la mujer hacía absolutamente todo, los hombres también tenemos dos manos y aunque obviamente hay cosas que no podemos hacer, como dar el pecho, podemos hacer muchas otras como por ejemplo hacerle la vida más fácil. Ir a ala compra, estar pendiente de los días de revisión, hacer la comida,…etc.

En nuestro caso a mí me gusta madrugar y a mi mujer trasnochar. Por esto mi mujer se sacaba leche para que la primera toma del día se la diera yo. Puedo asegurar que vi casi 365 amaneceres, es bonito sin duda. Cuando acababa hacía todo lo que podía para ahorrar tiempo y a veces dormía cuando ellos volvían a dormir.

6.- Sólo confiar en profesionales. No hagáis caso a leyendas urbanas o a tradiciones, preguntad o hablad con profesionales que realmente saben lo que hacer. Vuestro pediatra, psicólogos, etc.

La adaptación a una nueva vida

“No, lo siento no puedo”. Es la típica frase que tienes que aprender a decir cuando nace un bebé. Obviamente con un bebé no puedes llevar la vida de años anteriores, salir hasta tarde, ir a cenar, ir al cine,…etc. Pero seamos realistas, la vida no acaba, hay que buscar un equilibrio entre el bienestar del bebé y tu vida. Lógicamente no puedes ir a un bar lleno de ruido pero, y según la época del año, puedes ir a una terraza, quizás tengas que cambiar el horario e irte y volver antes pero no es incompatible. Llevas en tu mochila, leche, pañales,…etc. y puedes salir a tomar algo y relajaros.

Es tan solo adaptación, no cierre total de tu vida. Quizás no puedas ir al cine pero existen plataformas de alquiler de películas, Internet, etc., para poder seguir viendo los entrenos de cine.

Es solamente saber cuando a tu hijo le toca comer e integrar tu ocio a esas horas, adaptarte o morir.

“La pérdida de un brazo”. En ocasiones vas con tu hijo en brazos y no lo quieres dejar en su cuna por que llora demasiado, por ello te acostumbras a hacer cosas con una mano mientras con la otra lo coges.

nueva vida

La eterna pregunta…

Cuando tu pareja y tu sois novios te preguntan: ¿ Y cuándo os casais? Cuando te casas: ¿Y para cuando el niño? Después: ¿Para cuándo el segundo?

Y aunque parezca duro, te sientas cansado y te aparezcan dudas cuando me preguntan si tendrías otro, mi respuesta es Sí. Al principio es solo un cuerpo que come, hace sus necesidades y duerme pero vas viendo como poco a poco va imitando tus comportamientos, hablando, aprendiendo… realmente es algo que merece la pena.

Espero que no haya sido una lata estas líneas y para despedirme, que de lo que he escrito, el último consejo y más importante coger lo que creáis necesario, el resto olvidarlo.

Que la fuerza y la paciencia os acompañe.

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